El Mercadillo de Tegueste hace balance de 2025 como espacio de encuentro y compromiso con el producto local
Tegueste, 26 de enero de 2026.
El Mercadillo de Tegueste ha cerrado el año 2025 reafirmándose como mucho más que un espacio de comercialización. A lo largo del año se ha consolidado como un auténtico lugar de encuentro, convivencia y orgullo por lo nuestro, donde el producto local, la cultura, la gastronomía y la participación ciudadana se han dado la mano a través de una intensa y cuidada programación de actividades.
Durante los doce meses de 2025, el Mercadillo mantuvo su actividad habitual como referente de los productos de cercanía, al tiempo que fortaleció su papel como espacio dinámico y acogedor, en el que vecinos, productores y visitantes compartieron experiencias vinculadas a la gastronomía, la sostenibilidad, la cultura y la identidad local.

Entre las iniciativas más destacadas figuran programas ya consolidados como Manjares del Mercado, que ofreció talleres gastronómicos centrados en el producto de temporada, la cocina consciente y el aprovechamiento alimentario, y Ecosabores del Mercado, orientado a la promoción del producto ecológico y de hábitos de consumo responsables, siempre desde una perspectiva cercana, didáctica y participativa.
El Mercadillo fue también escenario de eventos de gran proyección, como la emisión en directo del programa De Campo y Mar de Radio Canaria, showcookings con reconocidos chefs locales, degustaciones de vinos, jornadas divulgativas sobre sostenibilidad y biodiversidad, así como propuestas culturales y artísticas integradas en iniciativas como MERKAGUAY y MERKAGASTROARTE, que llenaron el recinto de creatividad, participación y buen ambiente.
Uno de los ejes destacados de la programación de 2025 fue la puesta en valor del vino y de la cultura vitivinícola de Tegueste, integrada de manera transversal en diferentes eventos y actividades. Iniciativas como El Patio de los Vinos de Tegueste transformaron el Mercadillo en un espacio de convivencia donde bodegas locales, gastronomía y público se encontraron para disfrutar del vino como parte esencial del paisaje, la tradición y la economía del municipio. A ello se sumaron catas y degustaciones estivales que acercaron al público la diversidad y calidad de los vinos locales en un ambiente cercano y participativo.

La programación vinculada al vino se reforzó, además, con propuestas de carácter tradicional y festivo como “De Parranda en el Mercadillo”, una jornada de encuentro popular en la que el vino joven compartió protagonismo con la música, el caldo y las castañas asadas, recuperando el espíritu de las celebraciones tradicionales y poniendo en valor el consumo responsable y el producto de la tierra.
A lo largo del año se celebraron también fechas señaladas como el Día de Canarias, el Día Internacional de la Mujer, las fiestas navideñas y el XXI Aniversario del Mercadillo de Tegueste, conmemorado en el mes de julio y que reunió a público de todas las edades en torno a radio en directo, talleres familiares y degustaciones.
El Mercadillo reforzó igualmente su vocación educativa y comunitaria mediante charlas formativas, jornadas sobre compostaje comunitario, pesca artesanal y conservación del medio natural, así como iniciativas dirigidas al público infantil, como el Campamento MiniChef, acercando a los más pequeños valores de sostenibilidad, identidad y consumo local de una forma lúdica y participativa.

Con este balance, el Mercadillo de Tegueste despide 2025 reafirmando su compromiso con el sector primario, la cultura gastronómica y el desarrollo local, consolidándose como un motor social y económico del municipio y como un espacio abierto donde se cultivan relaciones, se comparten saberes y se pone en valor el trabajo de quienes hacen posible el producto local.
El Mercadillo concluye agradeciendo a todas las personas y entidades que han contribuido a que este proyecto sea una realidad: una comunidad colaboradora, implicada y participativa, consciente de lo que el Mercadillo de Tegueste representa para el municipio, la comarca y la isla. En definitiva, una gran familia que reconoce y apoya a quienes se dedican a la artesanía, al cultivo del campo, a la ganadería, a la pesca con artes tradicionales y a los pequeños obradores, ofreciendo productos agroalimentarios elaborados con dedicación, conocimiento y cariño.